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Crear mi tienda gratisPara poner precio a tus productos, sumá todos tus costos reales (el producto, la comisión de la pasarela de pago, los impuestos, el envío y el packaging), agregale el margen de ganancia que querés y contrastá con lo que cobra el mercado.

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Crear mi tienda gratisPara poner precio a tus productos, sumá todos tus costos reales (el producto, la comisión de la pasarela de pago, los impuestos, el envío y el packaging), agregale el margen de ganancia que querés y contrastá con lo que cobra el mercado. El error más caro es fijar el precio solo sobre el costo del producto: si no incluís comisiones e impuestos, ese "margen" no es real y terminás trabajando casi a pérdida sin darte cuenta.
Hay un detalle que cambia la cuenta entera: markup no es lo mismo que margen. Y hay otro que en Argentina te define si sobrevivís o te descapitalizás: tenés que mirar lo que te cuesta reponer el producto, no lo que pagaste. En esta guía vas a tener el método paso a paso, la cuenta con números de ejemplo y el contexto argentino para fijar precios sin regalar tu ganancia. Una aclaración que importa: si tu plataforma te cobra una comisión por cada venta, ese porcentaje sale de tu margen. Con una plataforma de 0% comisión por venta + fee mensual fijo, ese renglón no te resta nada y el margen que calculaste queda para vos.
El método base es costo + margen: tomás tu costo total y le sumás la ganancia que querés. La trampa está en qué metés dentro de "costo". No es solo lo que pagaste por la mercadería. Antes de aplicar el margen tenés que sumar todos los costos que tiene cada venta: el producto, la comisión de la pasarela de pago, los impuestos, el envío que absorbés y el packaging.
Veamos con números de ejemplo. Comprás un producto a $1.000. Sumás packaging y la parte de impuestos y comisión de pasarela que le corresponde, y tu costo real por unidad termina siendo, digamos, $1.300. Recién sobre esos $1.300 aplicás tu margen. Si te quedás en los $1.000 originales, vas a creer que ganás cuando en realidad estás cubriendo gastos. La fórmula limpia para despejar el precio a partir del margen que querés es: Precio = Costo ÷ (1 − margen objetivo). Con eso siempre llegás al precio que deja la ganancia que buscás, no una aproximación a ojo.
Esta es la confusión que más plata te hace perder. El markup se calcula sobre el costo; el margen se calcula sobre el precio de venta. No son el mismo número, y por eso es fácil creer que ganás más de lo que realmente ganás.
Mirá el ejemplo: si tu costo es $20 y vendés a $30, le pusiste $10 "arriba". Sobre el costo, eso es un markup del 50%. Pero sobre el precio de venta de $30, esos mismos $10 son un margen del 33%. El emprendedor le pone "un 50% arriba del costo" pensando que gana 50%, y en realidad su margen es 33%. Acá la tabla, con números de ejemplo:
| Si tu costo es $1.000 y querés... | Markup (sobre costo) | Precio | Margen real (sobre precio) |
|---|---|---|---|
| Markup 50% | +$500 | $1.500 | 33% |
| Markup 100% | +$1.000 | $2.000 | 50% |
| Margen 50% | — | $2.000 | 50% |
Números de ejemplo. Markup y margen NO son lo mismo: el markup se mide sobre el costo, el margen sobre el precio de venta. Las fórmulas: Markup = (Precio − Costo) ÷ Costo; Margen = (Precio − Costo) ÷ Precio.
Si querés un margen real del 50%, no alcanza con poner 50% arriba del costo: tenés que duplicar el precio. Confundir estos dos números es el error número uno al poner precios.
Hay cuatro métodos y conviene combinarlos, no elegir uno solo. Costo + margen es la base: te da el piso por debajo del cual perdés plata, y siempre lo tenés que calcular. Pero es solo el punto de partida, porque ignora qué está dispuesto a pagar tu cliente.
El pricing por valor percibido fija el precio según lo que vale el producto para quien lo compra, no según lo que te costó. Si tenés marca propia o resolvés un problema puntual, te permite capturar más margen del que daría la cuenta de costos. Requiere conocer bien a tu cliente. El pricing por competencia mira a qué precio venden otros y te posiciona igual, por encima o por debajo: sirve de referencia de mercado, pero es peligroso copiar a ciegas, porque la estructura de costos del otro no es la tuya. Y el pricing psicológico (los precios terminados en 9) es un complemento de presentación, no un método para definir cuánto ganás.
¿Cuándo conviene cada uno? Costo + margen siempre, como base. Valor percibido cuando tenés diferenciación o marca. Competencia para productos parecidos entre sí (commodities). Psicológico, como toque final una vez que la cuenta ya cierra.
El precio psicológico es presentar el número de forma que se perciba más bajo. El caso típico es la terminación en 9: $4.999 se siente bastante más barato que $5.000, aunque la diferencia sea un peso. La explicación es el efecto del dígito izquierdo: leemos de izquierda a derecha y nos anclamos en el primer número, así que $4.9... se procesa como "cuatro mil y algo" y no como "casi cinco mil".
Funciona, pero con matices. Es más efectivo en gama media y en productos sensibles al precio. Las marcas premium suelen usar precios redondos ($300, no $299) para transmitir calidad y exclusividad. Dos cosas a tener en cuenta: no reemplaza la cuenta de costos y margen, es un retoque de presentación sobre un precio que ya cierra; y el número que mostrás tiene que ser el precio final que paga el cliente (en Argentina la normativa de defensa del consumidor lo exige), así que el "9" va en el total, no en un precio que crece en el checkout.
Acá está el ajuste que más define tu rentabilidad en Argentina. La regla: fijá el precio mirando el costo de reposición, es decir lo que te va a costar reponer ese producto hoy o mañana, no el costo histórico (lo que pagaste cuando lo compraste). Si reponés a costo histórico, estás vendiendo barato en términos reales y te quedás sin capital para volver a comprar stock. En la práctica, te descapitalizás vendiendo (Universidad Siglo 21, Definir precios sin morir en el intento).
Lo segundo es repreciar seguido. Cuando los costos se mueven rápido, revisar precios una vez cada tanto no alcanza: conviene mirarlos de forma mensual o incluso más seguido. Un detalle clave: no sigas solo un índice general, porque tus costos puntuales pueden haber subido más que el promedio. La fórmula práctica es Precio nuevo = Precio actual × (1 + variación de TUS costos). Repreciar a mano producto por producto es tedioso, y por eso poder editar precios en masa te ahorra horas: aplicás un ajuste porcentual a todo el catálogo o a una categoría de una sola vez. Más abajo vemos cómo lo resuelve tu tienda.
Para que el margen sea real, el "costo" sobre el que lo calculás tiene que incluir todo lo que te cuesta cada venta, no solo la mercadería. La lista:
Una buena plataforma no te dice qué precio poner, pero te saca el trabajo pesado de mantenerlos al día. Dos capacidades concretas que importan para el pricing argentino:
Editar precios en masa. Cuando tus costos cambian y tenés que repreciar todo el catálogo, hacerlo producto por producto es inviable. Poder aplicar un ajuste porcentual a todos los productos o a una categoría, con vista previa antes de confirmar, convierte una tarde de trabajo en un par de clics. En Somos Tiendi esta capacidad existe; su disponibilidad puede variar según el plan, así que verificá en /pricing cuál la incluye.
Precio comparativo (tachado) para promos. Mostrar el precio anterior tachado al lado del precio nuevo comunica el descuento de un vistazo y ayuda a convertir. Esta función está disponible en los planes Business y superiores. Es una herramienta de comunicación: el precio tachado refuerza la promo, pero el que cierra la venta sigue siendo que tu cuenta de costos esté bien hecha.
El primero, ya lo vimos: confundir markup con margen y creer que ganás más de lo que ganás. El segundo, fijar el precio solo sobre el costo de compra y olvidar las comisiones, los impuestos, el envío y el packaging: ese "margen" se evapora en la operación. El tercero, usar el costo histórico en vez del de reposición: reponés más caro de lo que vendiste y te quedás sin capital de trabajo. El cuarto, copiar el precio del competidor a ciegas, sin chequear que ese número cubra TUS costos: su escala de compra y su estructura no son las tuyas, y podés estar vendiendo a pérdida sin saberlo. Y el quinto, no repreciar con la frecuencia suficiente: tu margen real cae sin que lo notes.
La síntesis es simple: hacé la cuenta completa, incluí todos los costos, mirá lo que te cuesta reponer y revisá tus precios seguido. Si querés arrancar con una tienda que te deje el margen para vos y no sumarle otra comisión encima, podés crear tu tienda gratis en Somos Tiendi y ver los planes en /pricing. Si todavía estás en el paso anterior, esta guía para abrir tu tienda online en Argentina te ordena el resto.
No hay un número único: depende del rubro, de tus costos y de la competencia. La regla es que el precio cubra TODOS los costos (incluidas comisiones de pasarela e impuestos) y deje la ganancia que querés, no solo el costo del producto. Empezá calculando el piso con costo + margen y desde ahí ajustás.
No. El markup se calcula sobre el costo y el margen sobre el precio de venta. Un markup del 50% equivale a un margen de alrededor del 33%. Confundirlos te hace ganar menos de lo que creés: si querés un margen real del 50%, tenés que duplicar el costo, no sumarle 50%.
Sí. La pasarela cobra un porcentaje por procesar cada cobro y ese costo existe en cualquier plataforma. Incluilo en tus costos antes de sacar el margen; si no, se te come la ganancia en cada venta.
Mirá el costo de reposición (lo que te sale reponer hoy), no lo que pagaste, y reprecía seguido (mensual o más a menudo). Tener forma de editar precios en masa con un ajuste porcentual ayuda muchísimo a mantener el catálogo al día sin pasar horas.
La terminación en 9 puede hacer que el precio se perciba más bajo, porque nos anclamos en el primer dígito. Es un complemento de presentación, no reemplaza una buena cuenta de costos y margen. Y acordate de que el número que mostrás tiene que ser el precio final.
Compará con productos similares, pero no copies a ciegas: tu costo y tu propuesta pueden ser distintos. El precio del competidor es una referencia de mercado, no tu fórmula. Si copiás un precio que no cubre tus costos, perdés plata.
Sí. Si la plataforma cobra un porcentaje por venta, ese costo sale de tu margen en cada operación. Con una plataforma de 0% de comisión por venta, ese renglón no existe y ese margen queda para vos, descontando, claro, la comisión de la pasarela, que es externa y va igual.
Por dos razones: confundiste markup con margen (creíste ganar 50% y ganás 33%), o no incluiste todos los costos (comisión de pasarela, impuestos, envío) antes de aplicar el margen. Rehacé la cuenta con la lista completa de costos y vas a ver el margen real.